Diferencias entre masaje tántrico y masaje erótico.

Muchas personas me preguntan no sólo por el masaje tántrico, sino también por el masaje erótico y porqué hay tanta confusión sobre este tema.

Ambos son masajes relajantes que incluyen zona sagrada (los genitales), pero, ¿sabemos cuáles son las diferencias esenciales entre ellos?

Debido a la gran cantidad de centros eróticos que proliferaron usando el nombre de masaje tántrico para disfrazar otras prácticas, en algunos casos, o como reclamo en otros, se estableció en nuestra mente inconsciente toda esta confusión que hace que se relacione al tantra casi en exclusiva con el sexo y la sexualidad, perdiendo casi por completo su esencia emocional y espiritual.

El masaje erótico

El masaje erótico se define por un masaje relajante y sensual por todo el cuerpo, incluyendo los genitales y dónde la finalidad es el placer, el orgasmo y la eyaculación. El famoso “final feliz” se refiere a una estimulación manual.

Un masaje que, con total sinceridad, ha sido y sigue siendo muy necesario en la sociedad actual donde sigue imperiando la represión sexual, las inseguridades, miedos y creencias sobre la sexualidad, donde la educación sexual es muy pobre, basada en evitar las enfermedades de transmisión sexual y poco más, y donde las carencias psico-emocionales y afectivas de la mayoría de personas hacen que no puedan explorar y vivenciar una sexualidad sana, plena, satisfactoria y natural.

Por lo tanto, habrá personas que, por su nivel evolutivo o camino recorrido hasta ahora, necesiten experimentar aún esta faceta más física de la sexualidad. Aún necesitan explorar sus deseos y fantasías, liberarse de creencias, miedos, vergüenzas y tabúes… o simplemente no saben, no conocen otra manera de hacerlo.

Pero entonces… ¿porqué un masaje que incluye también masajear la zona genital no es tántrico?

Masaje tántrico

Empecemos por aclarar algunas cualidades que hacen que, para mi, un masaje pueda definirse como masaje tántrico:

El masaje tántrico es un ritual que despierta y usa la energía sexual para expandirla por todo el sistema nervioso, canalizándola, sobretodo, por el canal central Sushumna, armonizando los chakras y purificando los canales energéticos de todo el cuerpo.

Dependiendo de las diferentes escuelas, corrientes o vías del Tantra, tendrá otras finalidades como conectar la sexualidad (segundo chakra) con el amor (cuarto chakra), desbloquear el Punto Sagrado (primer chakra), ascender la Kundalini hasta Ajna (sexto chakra), aprender a contener la eyaculación y un largo etcétera.

Pero su finalidad nunca es el placer en sí mismo, el orgasmo ni la eyaculación, aunque tampoco lo excluye.

Lo que para mi, y hablo siempre desde mi opinión personal y particular, hace que un masaje sea tántrico, es precisamente este uso y canalización de la Energía Sexual para entrar en estados ampliados de consciencia y meditación a través del placer y el gozo. El placer entonces, no es el fin en sí mismo, sino el medio para despertar los sentidos y la sensualidad en el cuerpo, la sensibilidad y la relajación profunda.                                  

Es una llave para abrir la consciencia y expandirla más allá del cuerpo físico.   

Y el masaje tántrico puede incluir o no, masaje en los genitales. La sexualidad de cada persona es diferente y no necesariamente se necesita estimular o masajear el Lingam (genitales masculinos) o el Yoni (genitales femeninos) para despertar la Energía Sexual.                                                       

Otra de las cualidades que para mi es indispensable en una sesión de masaje, es la respiración consciente y según la tradición, se usará la respiración por nariz o por boca. La respiración nos ancla al cuerpo, ayuda a expandir la energía que se está movilizando en nuestro interior y nos mece como las olas del mar, creando estados de relajación profunda. Nos lleva a estar totalmente presentes y conscientes en el cuerpo, tanto a quién recibe el masaje, como a la persona que lo da.

El yoga del tacto o el toque vacío de intención, es otra de las cualidades del masaje tántrico. Debido a la gran represión sexual que hemos sufrido durante cientos de años, el tocar, como expresa Osho, se ha vuelto sexual, ellos (los religiosos) lo han tildado de sexual y ahora la gente tiene miedo a ser tocada y a tocar. Evitamos tocarnos y cuando lo hacemos, normalmente, es con alguna intención. En el masaje tántrico no hay ninguna intención salvo la de conectar con el corazón y el amor incondicional y evitar así que los propios juicios, creencias moralistas y en definitiva, el ego de quién está dando el masaje, interfiera durante la sesión.

El conjunto de estas tres cualidades hace que cada masaje sea único, diferente, personal y mágico: el movimiento de la energía sexual, la respiración y el toque consciente.

Y ¿dónde queda la técnica?

Cierto es que hay algunos pases o técnicas que se usan en el masaje tántrico y más en concreto en el masaje de Yoni y Lingam, y es importante aprenderlos. Dependiendo de la tradición también se incluye un ritual, una meditación o un ejercicio previo al masaje, pero en mi opinión, no por aprender la técnica, se realiza correctamente un masaje tántrico.

Es, como ya he mencionado antes, el conjunto de la respiración y el tacto consciente y el uso y canalización de la energía sexual, lo que hace que un masaje se convierta en tántrico. No la técnica en sí. La técnica da igual, la técnica sin corazón no importa, sin presencia no importa, solo son unos pasos estructurados. El despertar de la energía sexual sin presencia ni amor, como ocurre en un masaje erótico, se convierte en algo feo, burdo, frío, mecánico, vacío y sin sentido.

La presencia, el amor y la energía sexual es lo que mueve y conmueve profundamente a las personas.

Las diferencias esenciales entre el masaje erótico y el masaje tántrico

La finalidad: En el masaje erótico es el placer y la eyaculación, y en el tántrico es la expansión de la consciencia.

La intención: En el erótico, la intención es excitar y en el tántrico no hay ninguna intención, ni siquiera la de sanar. El toque consciente es vacío de intención.

La actitud: en el masaje tántrico la actitud es amorosa, casi maternal, eres un canal de amor incondicional, de aceptación de lo que es y de lo que hay, de devoción y honra al ser que tenemos delante. El masaje erótico ha reducido esto a la parte meramente sexual, a una actitud más sexual que sensual y amorosa.  

Esto no significa que el masaje tántrico sea mejor ni peor que el erótico, ese juicio surge de la mente condicionada por la religión y la sociedad. Son masajes diferentes que llegan a personas diferentes según su camino personal y espiritual.

Para resumirlo, como dice uno de mis maestros, Kurma Rajadasa: el masaje tántrico incluye el erótico pero el masaje erótico no incluye el tántrico.

Si el Tantra significa expansión de la consciencia y uno de sus principios es la aceptación de todo lo que acontece, por lo tanto también de la faceta erótica, quién soy yo para decir que un masaje es o no es tántrico, es o no es erótico.

Solo la persona que lo da, sabe de su intención verdadera y su actitud interna. Para que sea tántrico, puede utilizar todo lo que haya a su alcance (todo, tanto lo juzgado como negativo o positivo), siempre que la intención sea romper las barreras y máscaras de nuestro limitado ego y su finalidad última sea expandir la consciencia más allá de nuestra comprensión racionalista y nuestros moralismos socio-religiosos.

Solo aquellos que han convertido el pecado en virtud, el veneno en miel, tienen entrada en el verdadero mundo del Tantra que está más allá del Karma, del Dharma, de la enseñanza y hasta de la naturaleza divina. Por los actos que envían a los hombres al infierno el yogui se libera.  (Extraido del libro: “Tantra, la alquimia energética”).

Podemos llamarlo masaje tántrico, consciente, sensual, erótico, místico, sensorial… mientras te ayude a explorarte, a ir hacia dentro, a encontrar tu verdad, a meditar y traer más consciencia a tu inconsciencia… qué más da el nombre que se use.

La belleza y profundidad del masaje tántrico no puede encerrarse en una etiqueta, ni siquiera en la de “masaje tántrico”, porque va más allá de un simple masaje, es una alquimia mística de dos almas que se encuentran para nutrirse mutuamente, para fundirse en el amor no dual de Shiva y Shakti, la existencia perfecta entre la consciencia y la energía.

Con mucho amorcito para todos,

Verma.

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