Formación intensiva en Masaje tántrico y Cura sexual

Este curso está pensado para aquellas personas que quieran ofrecer a otros, ya sea profesional o personalmente, un buen masaje tántrico.

Ni el tantra ni el masaje tántrico son una terapia en sí, sin embargo, la profundidad a la que se llega tanto a nivel físico como emocional y espiritual es inmensa, despierta y reabre grandes heridas y creencias autolimitantes que condicionan y distorsionan nuestra realidad y nos acompaña amorosamente para traer más consciencia y arrojar luz a nuestra sombra, liberándonos de emociones reprimidas y estancadas, observando nuestros miedos: a ser abandonados, humillados, rechazados, a la soledad, al vacío, al dolor… Nos invita a darnos cuenta de cuán condicionados estamos por las creencias sociales y religiosas que nos dificulta el vivir una sexualidad plena y satisfactoria, que nos dificultan a vivir en general y nos invita a conocer más íntimamente a ese ser que habita en nosotros y en el otro, a esa esencia divina que nos atraviesa el cuerpo pero que, en muchas ocasiones, desconocemos completamente.

Todo esto hace que el tantra y el masaje tántrico sea profundamente sanador.

Tras finalizar el curso, sabrás realizar un masaje tántrico y una sanación sexual pero solo será el pistoletazo de salida. Hacer el curso no te convertirá en sanador sexual, ése es un camino que hay que construir pasito a pasito y muy conscientemente, práctica tras práctica, masaje tras masaje. Y cuando tu ego crea que ya lo sabes todo del masaje tántrico o que ya lo controlas a la perfección, se abrirá entonces una dimensión más profunda de la sesión y te sentirás perdido de nuevo, situación idónea para dejarte caer en la sabiduría infinita que habita en ti, en tu maestro interior, en tu conexión con lo divino para que actúe a través de ti y no seas tu quién realice el masaje, tu ego, sino algo más grande que tu, puedes llamarle Dios, Existencia, Universo, Sabiduría Infinita, Gran Espíritu, Gran Misterio o como te de la gana.

Después de 7 años dedicándome al masaje tántrico, de haberme formado con Anand Rudra, Kurma Rajadasa, Maite Domenech, Manu García y David Alcalde, de haber explorado el mundo del masaje erótico y vivenciando talleres con Ronald Fucks, Astiko, Xavi Doménech… aún sigo sintiendo que no se nada, por eso sigo formándome en masaje y en tantra, aún se puede investigar más, aprender y profundizar mucho más, es un camino de por vida y la humildad, una gran virtud que no se debería perder nunca.

Y aunque las formaciones son importantes porque ofrecen una estructura y una metodología, lo más importante para realizar un masaje tántrico o una sanación sexual no puede aprenderse en ningún curso, surge en algún momento de tu vida, de tu interior, de tu corazón y cuando aparece es arrollador y mágico, porque no eres tú ni tu técnica lo que ayuda a sanar al otro, sino tu amor y compasión por él.

Y eso, no puede aprenderse en ninguna formación.

“El masaje es algo que puedes empezar a aprender, pero que nunca terminarás. Sigue y sigue, y la experiencia continuamente se hace más y más profunda, y más y más elevada. El masaje es una de las artes más sutiles, y no es solo una cuestión de habilidad. Es más una cuestión de amor… Aprende la técnica, y luego olvídala. Entonces sólo siente, y muévete por el sentimiento. Cuando lo has aprendido en profundidad, el noventa por ciento del trabajo se hace por amor, y el diez por ciento por la técnica. Solo con el propio tacto, un toque consciente y amoroso, algo se relaja en el cuerpo. (OSHO)”

Si te interesa la formación, escribe un correo a vermaterapia@gmail.com para saber más sobre el contenido de la misma, precio, facilidades de pago y/o cualquier duda que tengas.

Un abrazo tántrico, de esos que inundan cada célula del cuerpo de mucho amor.

 

Experiencias de alumnos.

“Me apunté a la formación porque hice un retiro de fin de semana de masaje tántrico y me encanto! En un principio me apunté para saber hacer masajes y volver a sentir el tacto consciente entre dos personas, pero la realidad fue otra.

Con la formación haces un trabajo interior muy profundo, una sanación sexual de la cual no sabes ni que la necesitas. Coges tanto conocimiento de la energía sexual y de su importancia que tu vida nunca vuelve a ser la misma.

Nunca me llegué a imaginar que sería tan importante en mi vida tanto en lo personal como en lo laboral, ahora el tantra forma parte de mí y sigo en este camino tan desconocido pero tan apasionante.

La formación fue muy completa tanto en contenido como en experiencia, una vivencia que todo el mundo tendría que vivir y sentir.” (Sandra)

“La formación, y no sé si llamarla así porque en realidad fue mucho más que eso. Para mí supuso un gran desafío en todos los sentidos, y gracias a ello me he encontrado con aprendizajes extraordinarios durante el tiempo de la formación y después de ella.

Tengo que recalcar y lo digo con palabras llenas de entusiasmo e ilusión que en el Masaje Tantrico he encontrado la herramienta que me hace vibrar, que me apasiona, en la que me encuentro a mí misma una y otra vez, y por lo tanto, estoy tan agradecida a la vida y a las personas que me la dieron a conocer. Que no puedo nada más que decir GRACIAS y MIL GRACIAS.” (Almudena)

“Describir una experiencia tan profunda, trascendental y renovadora no es muy fácil en palabras, vivirla enfrentando miedos, barreras, paradigmas, descubrir la propia creatividad es un proceso que empieza y ya no acaba, tampoco hay vuelta atrás, solo el vacio y la seguridad de podértelo permitir, es lo que puedo expresar y agradecer a Verma Rodriguez , David Alcalde, Cristina, Sanango y todos los valientes compañeros con los que realicé el curso de masaje y sanación sexual.

Como asistente en los talleres de Verma sigo aprendiendo herramientas que me ayudan a sobrellevar el enfrentarse al proceso del morir en uno y poder renacer a cada instante.” (Dago)

 

 

 

Masaje de Lingam

Hace mucho tiempo que tengo la necesidad de escribir sobre el masaje de lingam, son como pequeños impulsos, frases que golpean mi mente pero que no terminan nunca de materializarse.

hombre desnudoMe suele ocurrir siempre después de una bonita sesión con un hombre. Y digo bonita porque hay sesiones que emocionan hasta la última molécula de mi cuerpo y sí, no solo me pasa con mujeres, también ocurre con hombres.

Hablar de porqué los hombres acuden a consulta es querer abarcar demasiado, el abanico es infinito, desde el curioso que ha oído hablar pero no tiene ni idea del tantra al que tiene un problema sexual serio, pasando por los que ya han probado las delicias del masaje erótico pero buscan, decepcionados, algo más sin saber qué. También vienen hombres que se consideran ya en el camino: profesores de yoga, acupuntores, terapeutas de otras técnicas energéticas, maestros de reiki y un largo etcétera de hombres que vienen porque no saben qué hacer con tanta energía cuando llevan demasiado tiempo sin practicar sexo, aun cuándo tienen pareja.

A veces es divertido observar sus reacciones al explicarles que no van a recibir un masaje normal relajante, que nuestro trabajo no se centra en el cuerpo físico que se tumba sobre el futón sino en los diferentes cuerpos energéticos que forman parte de él, que nosotros trabajamos con la anatomía energética: chakras, nadis, polos, marmas..

Y que ellos no tienen que hacer nada, sólo tienen que mantenerse con los ojos cerrados, respirando y en actitud de apertura y entrega total.

Sólo!! 😉

Hay hombres que se abren sin resistencias y descubren un placer más allá del físico, hombres que son capaces de traspasar la barrera de lo conocido y profundizar en la capacidad perceptiva de su cuerpo, que se sorprenden al dejarse sentir, embargados por la emoción, relajados al fín de una mente alerta, confundida, dominante… Hombres que aprenden a ir más allá de su animal instinto sexual controlando su voraz necesidad de germinar cualquier semillita para que la especie no desaparezca, hombres que consiguen dominar su propia energía sexual, felices por saber que pueden encauzarla como a ellos les venga en gana y contentos de poder evitar el dominio de su lingam sobre todo lo demás.

Durante el masaje tántrico, vamos activando las zonas más sensibles, moviendo la energía sexual que se despereza alegre iniciando un viaje por los nadis, vamos recorriendo con las manos todo el cuerpo al ritmo de la respiración, lenta, profunda, sonora… acercándonos al lingam para despertarlo, venerarlo y honrarlo .

El masaje de lingam es hermoso porque no es una paja, no se trata de movimientos mecánicos friccionando hacia arriba y hacia abajo el pene. Cuando decimos lingam, estamos hablando del dios Shiva, representado en toda India por un falo, hablamos de la Conciencia Suprema, del poder de lo masculino.

El masaje de lingam es la adoración a la energía masculina sana, pura, sagrada… inocente y verdadera.

A través del masaje de lingam, podemos despertar un torrente de energía sexual, potente, suficiente para que se expanda por todo el cuerpo. Ríos de energía que fluyen a través de los nadis y que hacen extremecer cada célula del cuerpo devolviéndoles vida, color, vibración, sentimiento…

Elevándola al cuarto chakra, toda esa energía sexual encaudalada golpea con fuerza el corazón, derrumbando sin compasión las corazas, limpiando las memorias dolorosas, los rechazos, los miedos, las inseguridades… despertando ilusionada el Sentir, la confianza, el amor…

Amor que desborda a raudales, hombres admirándose de cuánto amor son capaces de sentir y cuánto amor son capaces de dar.

El masaje de lingam es una sanación, una limpieza, una purificación, un éxtasis que envuelve a la conciencia en gozo puro y sagrado.

Movimientos lentos, diferentes, respetuosos, estiramientos, presiones alternas… y la posibilidad de aprender a transformar la ansiedad y la urgencia de eyacular, en una cordillera montañosa mística repleta de subidas y bajadas y seguida de una meseta infinita y redonda.

Estados ampliados de Conciencia gracias a la Conciencia Pura, Suprema, que es el mismo Lingam.

El masaje de lingam es un arte delicado, suave y a través de las manos podemos transmitir la ternura que muchos hombres se niegan a sí mismos, o que ni siquiera conocen.

Cuántos adolescentes hay que no tienen a nadie que les enseñe cómo sentirse con todo el potencial sexual que se despliega ante sí, nadie que les oriente ante tantas dudas y preguntas, confusiones, hormonas revueltas, fantasías… Aunque tengan padres, la vergüenza de éstos, el silencio o la ignorancia ante un tema aún en dia tabú, les hace sentirse perdidos, y casi obligados por la curiosidad o lo prohibido, los amigos o la propia necesidad de aprender, acaban convertidos en alumnos de nacho vidal y compañía, recurriendo a una pornografía totalmente patriarcal, dónde se somete a la mujer a los deseos y órdenes de los hombres, convertidas en juguetes con varios agujeros que pueden penetrar según la postura en la que el hombre, casi siempre es el hombre, las coloca.

Sexo salvaje, pasional, primitivo, institivo, animal. Falso. Incluso hay animales que respetan mucho más a la hembra de su especie que los propios humanos a sus hembras.

Así aprenden nuestros hijos, y así aprendieron nuestros maridos, parejas, novios, compañeros de camino, amantes… creyendo no sólo que eso es hacer el amor sino que a las mujeres nos encanta. Y no digo que de vez en cuando un revolcón salvaje no esté bien, pero aún siendo salvaje, pasional, primitivo, animal… puede ser muy tántrico.

Sólo tenemos que aprender a hacerlo, aunque por desgracia, no hay toda una industria pornográfica que nos enseñe cómo.

Felizmente, hoy en día ya hay hombres despiertos, algunos llevan años trabajando, sanando todas las cargas y memorias de un masculino reprimido también por el patriarcado.

Las mujeres hemos sufrido, pero también los hombres: guerras, humillaciones, esclavitud.. en este planeta azul, mágico, no nos salvamos nadie, todos somos encarnaciones de seres infinitos que rondan este plano una y otra vez, sufriendo, aprendiendo, riendo, soñando y sanando.

Todos hemos sido hombres y mujeres, todos hemos sido víctimas y agresores, inocentes y culpables…

Todos somos manifestaciones de una misma energía que se daña y se sana y todos podemos hacer por evitar dañar más.

Sanando a las mujeres a través del Masaje de Yoni (Ioni) les damos alas para sentir, confiadas, capaces de resurgir un Femenino Sagrado

Sanando a los hombres a través del Masaje de Lingam les permitimos sentir, orgullosos, capaces de sostener con fuerza, valentía y sacralidad al Femenino Sagrado.

Sanando la energía masculina, estamos salvando a la humanidad y al planeta entero.

Sanando la energía femenina, elevamos al planeta entero a una vibración mayor de plenitud y Amor.

Te sumas a este viaje hacia lo Sagrado?

Abrazos tiernos,

Verma.

El Yoga del Tacto o Masaje tántrico de Cachemira por Surya Baudet.

masaje tántricoEsta maravillosa manera de tocar el cuerpo procede del norte de la India, de la antigua tradición del Shivaismo tántrico de Cachemira. Hace más de 5.000 años, en el valle del Indus, los Siddhas (sabios) empezaron a refinar Shantala, el masaje popular que las madres todavía dan a sus niños. Lo perfeccionaron con la suma de sus conocimientos del ser humano, a lo largo de miles de años, hasta convertirlo en una práctica de yoga muy poderosa.

Este yoga del tacto está basado en la meditación y la respiración muy profunda. Sin meditación y respiración consciente no hay yoga ni masaje de Cachemira. “… cuando respiramos profundamente, cualquier sensación por pequeña que sea se difunde por la totalidad del cuerpo y aumenta la intensidad de cada sensación. … Sin embargo, cuanto más angustiados estamos menos respiramos, y más cortocircuitos se producen en el cuerpo.” *

En el tántrismo se concibe el cuerpo como totalidad. Está sensación puede ser percibida durante el masaje o la meditación. ¿Qué es lo que nos impide sentirlo? Los conceptos que tiene la mente sobre el cuerpo. Experimentamos el cuerpo como totalidad cuando la mente está totalmente apaciguada, sin ninguna proyección ni la menor huella de querer hacer algo. “El yoga ha sido inventado para llegar a este estado de comprensión del mundo y del cuerpo en su totalidad. De hecho, el cuerpo no está limitado ni por la piel ni por los conceptos que tenemos de él, ni por el hecho de que estamos pensándolo en lugar de vivírlo. Pero solo puede aflorar una comprensión profunda cuando se regresa al centro de uno mismo. Durante el masaje pueden darse momentos excepcionales cuando de repente soltamos cualquier concepto, cualquier idea directiva. Entonces tenemos la intuición de lo que podría ser la totalidad.” *

Además de la respiración, es muy importante la fluidez de los movimientos del masajista para comunicar con el ser que recibe el masaje. “Practicar el tantra es entrar en está fluidez del sentir corporal, de las emociones y de la mente. … Uno se da cuenta de que una mano dirigida por el pensamiento está rígida y produce una sensación desagradable” * Esta fluidez se recobra practicando Tandava (ver http://www.geocities.com/suryadance), la danza mística de Shiva-Shakti, una meditación que deja el cuerpo moverse siguiendo su propia inteligencia. El masaje es esta danza con el cuerpo del otro. Si la mano está rígida la tensión se transmite al cuerpo del otro que no puede relajarse.

No conocemos un tacto sin intención, por el contrario estamos acostumbrados a ser tocados de una manera pervertida por el programa detrás del tacto. “A través del masaje nos es posible recobrar este tacto sin intención y lleno de gracia. Pero para tocar de esta manera hace falta estar en meditación sino la mano lleva el pensamiento. Todas nuestras elucubraciones mentales se deslizan en nuestros dedos y acaban en el cuerpo del otro. Y este siente el contacto como un tipo de mascara tejida de dolores y esperanzas.” *

Fundamentalmente todos queremos ser tocados sin intención y con conciencia, de manera global, no especifica. Esto se revela profundamente sanador.

Uno de los grandes polos en relación con el tacto, es el tema de un cariño maternal. Uso el termino maternal aquí, no como representando el cariño de nuestra madre sino para designar cualquier contacto que puede tener está cualidad de amor desinteresado. La verdad es que fueron muy escasas la ocasiones en las cuales hemos recibido una caricia o hemos sido tocados sin que fuera a cambio de algo, con solo está presencia cariñosa, libre de manipulación. Sentir esto es lo qué más le gusta a nuestro cuerpo y más falta le hace. El practicante del yoga del tacto, meditando, adopta la actitud de adorador, se siente como una madre cósmica dando masaje a su niño cósmico.

A través del tacto consciente se produce un viaje en los numerosos puntos de tensión del cuerpo dónde nuestras problemáticas están atascadas. La respiración y la exploración sutil y profunda de la percepción sensorial son herramientas poderosas para descubrir una relajación más y más profunda. La influencia sobre la estructura energética y la percepción corporal se manifestara poco a poco en cada instante de nuestra vida.

Todos funcionamos con muchos patrones sean corporales, emocionales o mentales, limitándonos a lo conocido y repitiendo a lo largo de la vida las reacciones y los comportamientos que nos hacen sufrir. El masaje de Cachemira permite que los viejos patrones memorizados en el cuerpo bajo la forma de tensiones y de rigidez lleguen a la conciencia. La danza lenta del masajista, hecha de movimientos fluidos, acompaña y dinamiza la circulación de las emociones y de cualquier movimiento energético. Poco a poco la mente se calma, el sistema se relaja con una respiración natural y profunda. Cuando el cuerpo se entrega, el Ser deja de estar esclavo de los patrones. En este espacio abierto se revelan nuevos modos de funcionar, espontáneos, en total adecuación con la realidad presente. Es el inicio de un proceso de transformación de nuestro funcionamiento diario, que poco a poco se vuelve menos mecánico, más consciente y libre. “Los maestros tántricos han dado tanta importancia a lo sensorial porque, para ellos, solo existe la vida orgánica. Es por está razón que insisten tanto en el tacto. Hay espontaneidad y libertad cuando se manifiesta plenamente la vida orgánica. Al entender esto podemos liberárnos de las fantasías espirituales. En todos los textos tántricos, de toda forma, se menciona que el tacto trnasmite la totalidad de las enseñanzas.” * A lo largo de mi practica con Daniel Odier he podido comprobar está verdad tan sencilla y profunda.

Uno de los patrones más profundamente enraizados son los patrones sexuales. Por esta razón el “tantra” se puso de moda proponiendo métodos para acceder al éxtasis a través de la sexualidad sagrada. En la tradición, Tantra designa un conjunto de textos (muy pocos han sido traducidos a una u otra de las lenguas occidentales) basados en una filosofía no dualista. La raíz sánscrita “tan” quiere decir totalidad, continuidad o trama (como la trama de un tejido). En consecuencia el tantrismo considera que o todo es sagrado o nada lo es. Es la única vía mística que incluye todo es decir también la sexualidad, no como el elemento principal sino como una de las múltiples facetas de la manifestación de lo real.

Hay una gran confusión entre lo que se imparte bajo el nombre de “tantra” y la tradición milenaria del Shivaismo tántrico de Cachemira. Como dice mi maestro, Daniel Odier: “Tenemos tantos problemas en el campo de la sexualidad que el reflejo occidental es de tomar la sexualidad como medio y de olvidarse del resto.” De hecho el tantrismo de Cachemira está basado en la apertura del corazón. Cuando, en estado de meditación, el cuerpo entero se relaja profundamente, se expande. Esta expansión tiene lugar simultáneamente en el cuerpo, la mente y el corazón. En estos momentos de gracia, que pueden surgir durante el masaje, estamos conectados con la fuente de amor de nuestro propio corazón.

Pero los occidentales se lo tomaron al revés. Pretenden liberarse empezando por la sexualidad mientras en la autentica tradición tántrica, se empieza por aumentar la consciencia del funcionamiento propio practicando la meditación y diversos tipos de yoga. Un antiguo y famoso maestro del Shivaísmo tántrico de Cachemira, Abinavagupta, respondió a una pregunta sobre la posibilidad de estados estáticos por medios sexuales : “Si fuera posible llegar al éxtasis con la sexualidad mi asno sería mi maestro.”

Aumentando nuestra presencia a lo sensorial, el Shivaísmo tántrico de Cachemira, propone acceder a un sentido global y mucho más amplio de la sexualidad. El yoga del tacto es muy poderoso para abrir el cuerpo-corazón-mente a sensaciones más sutiles y difundidas en todas las partes del cuerpo. Para las mujeres que han olvidado que esto es la naturaleza de su sexualidad, por no haber sido tocadas con suficiente presencia, es una revelación muy conmovedora y sanadora. Paulatinamente la mujer siente que puede permitirse sentir el placer sin la intervención de un juicio mental. El sentido de culpa relacionado con el placer disminuye hasta desaparecer. Una vez que han descubierto esto, las mujeres me confiesan muy a menudo sentirse más nutridas y satisfechas después de un buen masaje de Cachemira que después de hacer el amor. Sienten su cuerpo completamente vivo y unificado.

Es mucho más fácil para la mujeres experimentarlo porque su sexualidad es naturalmente global. Sin embargo está asequible a los hombres abiertos a explorar el lado femenino de su sexualidad. Descubren, maravillados, sensaciones nuevas. ¿Pero, qué pasa con los hombres que practican rituales tántricos, sanación sexual y demás ejercicios propuestos bajo el nombre de “tantra”? ¿Por qué, a pesar de todas estás prácticas se dejan llevar por su excitación totalmente desconectados de lo que siente la mujer? Parece obvio que las prácticas centradas en los genitales no cambian el hecho de que haya un desinterés mental y emocional hacia el resto del cuerpo en cuanto hay una erección. El hombre está en contracción mientras la mujer está en expansión. Movimientos contradictorios que impiden la comunicación entre el hombre y la mujer.

El masaje de Cachemira da al hombre la oportunidad de salir de este patrón gracias a una profunda respiración y el tacto lento y delicado que permiten a las sensaciones y la energía sexual navegar en todo el cuerpo. “Para entrar en una sexualidad global y delicada es imprescindible la presencia constante de la respiración, porque sino toda la atención se centra en los genitales.”* Nunca se trata de estimular ni de provocar nada sino de incluir, acompañar los movimientos energéticos y emocionales que se dan durante el masaje. El hombre que entra en un proceso por medio del yoga del tacto descubre con sorpresa sensaciones en lugares de su cuerpo donde antes no solía sentir nada. Mientras circula la energía y cambia el enfoque, la zona alrededor de los genitales se relaja poco a poco y la mente también. Los viejos patrones sobre la sexualidad empiezan a desvanecerse y la urgencia de eyacular tan pronto como sea posible en cuanto hay una erección, disminuye. Claro que no sucede de un día para otro, necesita su tiempo.

A través de lo masajes, sesión tras sesión, se recorre un camino hacia un mejor conocimiento de uno mismo, percepciones más refinadas, una comunicación más fluida con los demás y el entorno. “El masaje sirve para descubrir este estado de presencia despojado de pensamiento dualizante y la presencia sirve para disfrutarlo en todas nuestras actividades cotidianas.”* Se trata de una progresión nada lineal, sino que se manifiesta más bien en forma de olas.

Cada sesión se desarrolla en una hora y media, dos horas o más. En la primera parte, invito a la persona a entrar en contacto consigo misma y a calmar la mente por medio de ejercicios de respiración, relajación guiada, atención a las sensaciones corporales, por ejemplo. Con está preparación se establece la confianza imprescindible para recibir el yoga del tacto que se da en una colchoneta. De hecho, hay un contacto más íntimo que en otros masajes entre el masajista y la persona que lo recibe. El uso de aceite caliente proporciona una sensación placentera de cálida envoltura y sutil sensualidad. Al considerarse el cuerpo como un volumen, no solo dos caras, se da también el masaje en posición fetal. Así se miman los lados y se establece una comunicación entre la parte delantera y la parte trasera del cuerpo. La sensación de unidad y de seguridad en está posición nos hace sentirnos como un bebé. Tratándose de escuchar al cuerpo, cada masaje es único, nunca hay repetición y las experiencias de un masaje a otro pueden ser muy diversas.

Al cabo de numerosas sesiones, una persona me hizo la siguiente pregunta: “Es increíble, se va cada vez más lejos ¿llegamos a un fin, se para esto en un momento dado?” Os invito a descubrirlo por vuestra propia cuenta.

Surya Baudet (discípula de Daniel Odier.)

http://www.suryadance.com

*Daniel Odier (enseñanza oral sobre el yoga del tacto)

Texto extraído de http://www.elblogalternativo.com/

Sexualidad humana y masaje tántrico: sanar con Energía Sexual.

sexualidad humanaCuanto más ahonda uno en las implicaciones biológicas, psico-emocionales y energéticas de la sexualidad humana, dos cosas surgen que llaman la atención:
La primera es el increíble entramado de influencias, efectos e impacto que ésta tiene sobre quiénes somos, cómo sentimos y actuamos y en un sentido más global, en cómo auto-alimentamos los mecanismos que limitan nuestra capacidad de sentir y expresar nuestra divinidad.
La segunda es tal vez más compleja si cabe, ya que a pesar de que hoy en día existe gran cantidad de personas entregadas a su crecimiento personal y evolución espiritual, son muy pocas las que han trabajado su energía sexual y menos aún las que conocen la Sanación Sexual.
LA ENERGÍA SEXUAL.
Para vislumbrar sus implicaciones vamos a tener que ver la situación desde varios enfoques.
Uno clave y contundente es la neuroquímica y los procesos hormonales. Aquí entran en juego diversas hormonas y receptores andrógenos, como la dopamina, la oxitocina y la prolactina.
Los avances en los estudios de este campo nos permiten saber que estas tres hormonas, junto a la del estrés, la testosterona y los estrógenos, están no solo detrás de nuestra conducta sexual y vida afectiva, si no que son responsables y co-factores de importancia, por exceso o defecto, en una gran variedad de trastornos psicológicos y físicos relacionados o no con el aparato reproductor o la sexualidad, llegando a alcanzar desde simples dolores de espalda o cabeza, hasta procesos degenerativos como algunos tipos de cáncer.
Entendemos así que, por ejemplo, tras millones de años de evolución en el planeta, estamos diseñados para perseguir los picos de dopamina, hormona de la recompensa y de oxitocina, hormona del cariño, buscando así una pareja sexual y el sexo orgásmico convencional. Este tipo de sexo, llamado “sexo de descarga”, en clara alusión al orgasmo eyaculatorio masculino, conlleva en sí mismo una fuerte caída de ambas hormonas (dopamina y oxitocina) y una subida de la prolactina, hormona de la saciedad. Asegurando la variedad genética, además, cuando el “sexo de descarga” se realiza de manera exclusiva y continuada con una misma pareja, en la mayor parte de los casos los picos de oxitocina, dopamina y fenililetilamina, son cada vez más difíciles de conseguir, y los niveles de prolactina relacionada con los estados depresivos, de irritabilidad, de resignación, desordenes del apetito sexual, etc, cada vez son más altos y prolongados provocando una mayor sensación de malestar y cansancio general, inestabilidad emocional, etc. La asociación inconsciente de la pareja sexual a los niveles altos de prolactina suele ser el origen de la mayoría de los conflictos entre parejas estables. Esto sucede también a la larga en los encuentros sexuales eventuales de manera establecida.

Otra vertiente importante a tener en cuenta en la Sanación Sexual, es la energética y evolutiva.
Entendiendo antes la estrecha vinculación que existe entre energía sexual, energía vital y energía física, debemos ir más allá en cuanto a su vinculación directa con la energía espiritual, con la energía divina que todos poseemos y que en el Tantra se conoce como Kundalini.
Por otro lado, la energía sexual vinculada estrechamente al placer, a la capacidad de sentir, la capacidad de vinculación afectiva, empatía, amor, vulnerabilidad, receptividad, creatividad, así como las capacidades de atención, concentración, equilibrio, reacción… se transforma en una de las energías más importantes y poderosas de cuantas fabricamos habitualmente.
El placer es tal vez el punto más importante, por su capacidad sanadora y su vinculación con la conexión espiritual y el potencial energético humano. Todos los centros y zonas que generan energía sexual y placer, están conectados directamente con las partes más primitivas de nuestro cerebro, el reptiliano y el límbico.
En cuanto a este último, el límbico, responsable de nuestras emociones, existe una impronta llamada Impronta límbica, conocida ya por muchos profesionales, que viene a ser como un programa básico de funcionamiento, estructura y asociaciones fundamentales psico-emocionales, que condicionará profundamente nuestro paso por la vida.
Esta impronta límbica se establece entre la concepción y los primeros años de vida, destacando lamentablemente el trauma del nacimiento, por el que pasamos la gran mayoría y en el cual, se establece una compleja asociación inconsciente entre culpa y placer. Esta asociación limita así, entre otras, la cantidad de placer que somos capaces de sentir y la cantidad de energía que somos capaces de generar y con ello los estados de unión y conexión espiritual a los que podemos acceder.
La tercera parte que se forma en el gameto es lo que más tarde acabará siendo el Punto Sagrado, en la cavidad vaginal en la mujer y anal en el hombre. Este punto, conocido como punto G en occidente, es de vital importancia dentro de la sanación sexual, ya que guarda registros energéticos de todo lo vivido desde poco después de la concepción y posee una relación energética directa con Kundalini,  Muladhara y los centros superiores Ajna y Sahasrara. Así una parte importante del proceso pasa por el despertar de este punto y la apertura de nuevos niveles de placer y energía sexual.

LA SANACIÓN SEXUAL

La existencia de Sanadores Sexuales ha sido registrada por ejemplo, en las tribus de Norte América o en las culturas tribales del Indos, existiendo desde hace más de 2000 años y sobreviviendo en todo tipo de culturas y sus respectivas prohibiciones y cazas de brujas.

Si bien es cierto que los sanadores sexuales occidentales fundamentan su trabajo en el Tantrismo y el Taoísmo, la visión occidental complementa a éstos con el conocimiento científico sobre la neuroquímica cerebral y otros procesos, sistemas y elementos biológicos implicados en el sexo, como nuevos conocimientos en bioenergética, psicología transpersonal y un largo etc.
Así, para comprender la sanación sexual es muy importante tener una visión global, que abarque un conocimiento básico de múltiples especialidades, ya que en ella se engloban cosas tan diversas como procesos hormonales, diversos tipos de yoga, psicología, nutrición, anatomía física y energética, filosofía, masoterapia, meditación o técnicas energéticas entre muchas otras.
Tras el reconocimiento de la divinidad interior del ser humano, la energía sexual como expresión de esta divinidad y el placer no como objetivo, sino como medio de reconexión, la Sanación Sexual busca por un lado, desbloquear y armonizar todos los centros y canales energéticos principales, incluyendo los sexuales, liberar y expandir la energía sexual y despertar el potencial de los Puntos Sagrados y por el otro, facilitar la información necesaria para que la persona comprenda su proceso, no solo a un nivel físico, sino también energético, emocional, mental y espiritual, además del conocimiento que le permita tomar consciencia de la energía sexual y su manejo consciente en busca de, por ejemplo, un control consciente de los niveles de dopamina, oxitocina, oligoelementos, oxígeno o prana entre muchos otros objetivos.
Esto es un profundo e intenso trabajo que repercute en prácticamente todos los aspectos de la existencia. Más allá de la vida sexual, algunos de sus trabajos, como el verdadero Masaje Tántrico, realizado con la consciencia, el conocimiento, la presencia y la energía necesarios por parte del Sanador, pueden abrir profundos procesos de sanación de heridas emocionales, patrones y creencias mentales o problemas físicos, integrando la consciencia de nuestro Ser y permitiendo mediante el placer, el amor incondicional y la entrega, acceder a estados de conciencia ampliada, despertando los Siddhis o logros, hasta el despertar completo de Kundalini y la Realización Última.
No hay que olvidar que según las tradiciones tántricas, ningún ser consciente de su sexualidad, es manipulable por religiones, dogmas, estructuras sociales, políticas o de ninguna otra clase, ya que posee una conciencia clara de su ser superior, una maestría sobre los elementos, las emociones y el pensamiento, que le dan acceso incluso a la trascendencia de la muerte y la realidad física. Tal vez, como dice la sabiduría tántrica, al final del Kaliyuga, la época oscura, coincidente con el tiempo actual, el Tantra renacerá y la consciencia humana preparada ya para trascender la sexualidad biológica, despertará la divinidad interna latente en cada ser.

David Alcalde.  Masoterapeuta Tántrico. Instructor de Tantra Kriya Yoga. Quiromasajista. Gemoterapeuta. terapeuta Reiki y de Elixires Vibracionales.