Masaje tántrico

erotic-massage-520x245Lo primero de todo es no crearse expectativas. Como seres poseidos por egos que somos, nos dejamos llevar por las expectativas y acabamos decepcionados de la idea que nos habíamos hecho sobre algo, decepcionados de una realidad que nunca ha existido excepto en nuestra mente, porque el hecho de que lo hayas imaginado 100 veces no significa que vaya a ser así. Cada Ser se hace unas expectativas diferentes según las vivencias que haya tenido en su pasado. Un pasado que tampoco existe, pues ha sido interpretado por la mente condicionada que nos controla a cada uno, por lo tanto el pasado no es real. E imaginar 100 veces cómo es un masaje tántrico tampoco hará que esa experiencia sea real.

Lo que la hace real es recibirlo y abrirse a la experiencia sin contemplaciones.

Si alguien me preguntara cuál es el secreto, le respondería sin dudarlo que la magia está en la respiración. Si respiras completamente, vives completamente, sientes completamente y disfrutas plenamente. El problema es el control. Y nuestra mente. Nuestra mente quiere controlar todas las cosas, hasta las propias emociones. Y cuando controlas algo no dejas que se exprese libremente, lo reprimes, lo atas.. como las emociones controladas que se quedan ahí reprimidas, atrapadas, enganchadas. Como las emociones que, absolutamente todos, tenemos reprimidas, atrapadas y enganchadas.

Ahora cierra los ojos, presta atención a tu cuerpo y respira. Durante el masaje respiramos por la boca. Los dos Seres, tú y yo, inhalamos por boca y exhalamos por boca, nos vamos llenando cada vez más de Energía y Vida que se expande despertando el cuerpo sutil pausadamente. Lentamente.

Ahora siente la relajación.

Cuando sueltas totalmente el control y te entregas completamente a la respiración, consigues expandir esa relajación por todo el cuepo, llegando de manera fácil, sin esfuerzo, a relajar también la mente.

Y es entonces, en ese estado de no mente que dejas de ser tu, dejas de identificarte con el ego que no eres.. y pasas a Ser, Ser en estado puro. Conciencia, Presencia y Amor. Por fin habitas realmente el cuerpo que utilizas cada día, el mismo cuerpo que puede llevarte a alcanzar estados de éxtasis profundos suspendidos en un espacio-tiempo que no es el lineal, el marcado por el reloj y la sociedad. Ahora estás en un espacio-tiempo Sagrado. Como Sagrado es tu cuerpo. Como Sagrado es el gozo físico que te sirve de llave que abre y expande tu conciencia.

Simplemente dejas de ser tu para conectar con el verdadero Ser que eres.

A veces es fácil. El Ser se abre totalmente receptivo a la respiración, al tacto, a la lentitud, al amor y a la energía sexual y se entrega sin reservas disfrutando la experiencia extática que proporciona el tantra. Se abre totalmente a la Vida. La energía sexual expandida por cada célula brota desde dentro hacia fuera por cada poro de la piel. El Ser rebosa energía sexual. Sin mente, sin control, el Ser puede llegar a sentirse poseido por la energía sexual. Cada milímetro del cuerpo puede sentir un inmenso placer orgásmico: Oleadas de placer, sacudidas de Shakti, la energia kundalínica, vibración, sensibilidad extrema que hace que cada pase del masaje te conecte cada vez más profundo con la necesidad de sentirte así de amado, venerado, respetado y sacralizado en cada acto sexual y amoroso que realices. Cada Ser descubrirá a través del masaje una sexualidad diferente a la fría, mecánica, animal y tradicional sexualidad que llevamos siglos y siglos viviendo y perpetuando. Nadie nos ha enseñado a tocarnos y tocar a otros como Seres Sagrados. Nadie nos dijo de pequeños que somos parte de la divinidad que es el Todo, que nuestra Energía Sexual es la expresión de esa divinidad en cada uno de nosotros y que por eso hay que honrarla, despertarla, hacerla crecer, expandirla, transmutarla e integrarla.

Nadie nos dijo de pequeños que podíamos sanarnos con nuestra propia energía sexual.

Porque a veces no es fácil. Habitar totalmente el cuerpo implica sentir totalmente el cuerpo. Implica sentir. A través de movimientos lentos y envolventes, las manos cargadas de Amor Incondicional van recorriendo todos los rincones del cuerpo, relajando y despegando las memorias atrapadas en los músculos, en la piel, en las fascias y hasta en el Corazón. Las manos cargadas de Amor incondicional son capaces de sostener esas memorias despegadas que se van liberando al ser expresadas: rabia, enfado, ira, frustración, tristeza… más tristeza, soledad, miedo, vacío, desconexión.. cada Ser conecta con una de estas emociones, o ninguna, o dos o más y cada Ser ha de permitirse vivenciar esa emoción, ser esa emoción y dejar de ser esa emoción, soltar y dejar ir completamente para llegar a ser libre, libre hasta de sí mismo.

Porque a través del masaje tántrico, dejas de ser tu para conectar con el verdadero Ser que eres.univ

Cuando la energía sexual que hemos despertado a través de la relajación total, la entrega absoluta, la respiración tántrica y los movimientos lentos y envolventes de las manos cargadas de Amor incondicional se expande y llega al Corazón, entonces reconocerás el AMOR. El Amor en mayúsculas. Sentirás el Amor y la Unidad. Porque si formas parte de la divinidad que es el Todo, eres el Todo. Entenderás que no hay separación. Eres Universo divino y sagrado. Tu cuerpo es divino y sagrado. Tu sexualidad es divina y sagrada. Tú eres Creador.

La experiencia de la energía sexual trasmutada en Amor incondicional en el Corazón es Belleza pura. Magia. Alquimia Sexual.

Y tú puedes descubrirlo. Estás a un paso de poder descubrirlo. Sólo tienes que permitirte a ti mismo descubrirlo.

🙂

Abrazos tiernos,

Verma.

El tantra es amoral

menteDe modo que el tantra no fue comprendido; el tantra fue malentendido. Esto es natural, porque era tan profundo y tan elevado. En segundo lugar, como el tantra se mueve más allá de la dualidad, la perspectiva misma es amoral. Por favor, entien­de estas palabras: «moral», «inmoral», «amoral». Entendemos la moralidad, entendemos la inmora­lidad, pero se vuelve difícil si algo es amoral: más allá de ambas.

(…) El tantra es amoral. El tantra dice que no es ne­cesaria ninguna moralidad: no es necesaria ningu­na moralidad específica. Antes al contrario, eres inmoral porque tienes una mente muy perturbada. De modo que el tantra no puede poner como condición previa que primero seas moral para luego poder practicar el tantra. El tantra dice que esto es absurdo.

(…) El tantra es amoral. No te pregunta quién eres. Que seas una persona es suficiente. Estés donde estés, seas lo que seas, eres aceptado. ­

Elige una técnica que te vaya bien, pon toda tu energía en ella, y no volverás a ser el mismo.

(…) El tantra dice que no puedes cambiar al hom­bre a menos que le des técnicas auténticas con las que cambiar. Con sólo predicar no se cambia nada. Y lo puedes ver en el mundo entero. Lo que dice el tantra está escrito en el mundo entero. Tan­to predicar, tanto moralizar, tantos sacerdotes, predicadores: el mundo entero está lleno de ellos y, sin embargo, todo es feo e inmoral.

(…) Los predicadores siguen predicando. Siguen diciéndole a la gente: «No te sientas furioso», sin darle ninguna técnica. Y hemos oído esta enseñan­za durante tanto tiempo que ni siquiera planteamos nunca la pregunta: « ¿Qué estás diciendo? ¿Cómo es eso posible? Cuando me siento furioso, eso sig­nifica que “‘yo” soy furia, y tú simplemente me di­ces: “No estés furioso.” De modo que lo único que puedo hacer es suprimirme a mí mismo.»

Pero eso creará más ira. Eso creará más culpa­bilidad: porque si trato de cambiar y no puedo cambiarme, eso crea inferioridad. Me produce una sensación de culpa, de que soy incapaz, no puedo superar mi ira. iNadie puede hacerlo! Necesitas ciertas armas, necesitas ciertas técnicas, porque tu ira es tan sólo una indicación de una mente per­turbada. Cambia la mente perturbada y cambiará la indicación. La ira está mostrando simplemente lo que hay dentro. Cambia lo que hay dentro y cambiará lo externo.

De modo que al tantra no le interesa lo que de­nomináis moralidad. En realidad, enfatizar la mo­ralidad es vil, degradante; es inhumano. Si alguien viene a mí y le digo: «Primero deja la ira, deja el sexo, deja esto y aquello», entonces soy inhumano. Lo que estoy diciendo es imposible. Y esa imposi­bilidad hará que el hombre se sienta intrínseca­mente malo. Empezará a sentirse inferior; será de­gradado por dentro ante sí mismo. Si intenta lo imposible, va a ser un fracaso. Y cuando sea un fra­caso quedará convencido de que es un pecador.

Los predicadores han convencido a todo el mundo de que «sois pecadores». Esto es bueno para ellos, porque a no ser que estéis convencidos, su profesión carece de sentido. Debéis ser pecado­res; sólo entonces pueden seguir prosperando las iglesias, los templos y las mezquitas. Tu condi­ción de pecador es su éxito. Tu culpabilidad es el fundamento de las iglesias más altas. Cuanto más culpable te sientas, más iglesias seguirán surgien­do, más y más altas. Están construidas sobre tu culpabilidad, sobre tu pecado, sobre tu complejo de inferioridad. De modo que han creado una hu­manidad inferior.

Al tantra no le interesa lo que denomináis mo­ralidad, vuestras formalidades sociales, etc. Eso no significa que el tantra diga que seas inmoral, ino! El tantra es tan indiferente a vuestra moralidad que no puede decir que seas inmoral. El tantra te da técnicas científicas para cambiar la mente, y una vez que la mente sea diferente, tu carácter será di­ferente. Una vez que el fundamento de tu estructu­ra cambie, todo tu edificio será diferente. A causa de esta actitud amoral, el tantra no podía ser tole­rado por los que denomináis santos; todos se pu­sieron en contra de él: porque si el tantra triunfa, entonces todas estas tonterías que suceden en nombre de la religión tendrán que terminar.

Observa: el cristianismo luchó muchísimo en contra del progreso científico. ¿Y por qué? Sólo porque si hay progreso científico en el mundo ma­terial, entonces no está muy lejano el momento en que la ciencia penetre también en el mundo psicológico y en el mundo espiritual. De modo que el cristianismo empezó a combatir el progreso cien­tífico, porque una vez que sabes que puedes cam­biar la materia por medio de la técnica, no está muy lejano el momento en que llegarás a saber que puedes cambiar la mente por medio de técni­cas: porque la mente no es más que materia sutil.

Ésta es la proposición del tantra, que la mente no es otra cosa que materia sutil; se puede cambiar. Y una vez que tienes una mente diferente, puedes tener un mundo diferente, porque miras a través de la mente. El mundo que estás viendo lo estás vien­do porque tienes una determinada mente. Cambia la mente, y cuando miras hay un mundo diferente. Y si no hay mente…, eso es lo supremo para el tan­tra: producir un estado en el que no hay mente. En­tonces miras al mundo sin intermediario. Cuando no hay intermediario, te encuentras con lo real, porque ahora no hay nadie entre tú y lo real. En­tonces nada puede estar distorsionado.

De modo que el tantra dice que cuando no hay mente, ése es el estado de un bhairava: un estado sin mente. Por primera vez miras al mundo, a lo que es. Si tienes una mente, vas creando un mun­do; vas imponiendo, proyectando. Así que prime­ro cambia la mente, luego cambia de mente a no­-mente.

El Libro de lo Secretos. Osho.